Definición de renta fija

La renta fija engloba los instrumentos financieros de deuda en los que el emisor (un Estado, una empresa o una institución) se compromete a devolver el capital prestado más unos intereses pactados (el "cupón") en un plazo determinado.

Se llama "fija" porque el rendimiento está predeterminado, aunque el precio del instrumento en el mercado secundario puede variar.

Tipos de renta fija

  • Deuda pública: Emitida por gobiernos. En España: Letras del Tesoro, Bonos del Estado, Obligaciones del Estado.
  • Deuda corporativa: Emitida por empresas. Mayor riesgo que la pública, mayor rentabilidad.
  • Bonos high yield: Deuda de empresas con baja calificación crediticia. Alto riesgo, alta rentabilidad potencial.
  • Bonos indexados a la inflación: Su valor nominal se ajusta al IPC.

Conceptos clave

  • Cupón: El interés periódico que paga el bono (anual o semestral).
  • Vencimiento: Fecha en que el emisor devuelve el capital.
  • Precio: Los bonos cotizan en el mercado y su precio varía inversamente a los tipos de interés.
  • TIR (Tasa Interna de Rentabilidad): La rentabilidad real si mantienes el bono hasta vencimiento.

Relación entre tipos de interés y precio de los bonos

Esta es la regla más importante de la renta fija: cuando los tipos de interés suben, el precio de los bonos existentes baja, y viceversa. El BCE subió tipos agresivamente en 2022-2023, causando pérdidas históricas en carteras de renta fija.

¿Cuándo incluir renta fija en la cartera?

La renta fija reduce la volatilidad de la cartera y sirve de "amortiguador" en caídas de bolsa. La regla clásica: porcentaje de renta fija = tu edad. Un inversor de 30 años tendría 30% fija y 70% variable. Hoy en día muchos inversores jóvenes prefieren ir al 100% renta variable por el largo horizonte temporal.