Definición de interés compuesto

El interés compuesto es el proceso por el que los intereses o rendimientos que genera una inversión se suman al capital inicial, y a su vez también generan nuevos rendimientos. Es decir: ganas intereses sobre los intereses.

Se diferencia del interés simple, donde solo ganas intereses sobre el capital inicial, sin reinversión.

Ejemplo práctico

Supongamos que inviertes 1.000€ al 8% anual:

  • Año 1: 1.000€ × 8% = 80€ de interés. Total: 1.080€
  • Año 2: 1.080€ × 8% = 86,40€ de interés. Total: 1.166,40€
  • Año 3: 1.166,40€ × 8% = 93,31€ de interés. Total: 1.259,71€

En interés simple serían 80€ × 3 = 240€. Con interés compuesto son 259,71€. La diferencia crece exponencialmente con el tiempo.

La fórmula del interés compuesto

Capital final = Capital inicial × (1 + r)ⁿ

Donde r es la tasa de interés anual y n el número de años.

El efecto del tiempo

La variable más poderosa en el interés compuesto no es la rentabilidad, sino el tiempo. Empezar a invertir 10 años antes puede suponer el doble o el triple de patrimonio final.

La regla del 72 es un atajo útil: divide 72 entre la rentabilidad anual para saber cuántos años tardas en doblar tu inversión. Al 8% anual: 72 / 8 = 9 años para doblar el capital.

Dónde se aplica el interés compuesto

  • ETFs y fondos de acumulación (reinvierten dividendos automáticamente)
  • Planes de pensiones
  • Depósitos con capitalización de intereses
  • Cuentas de ahorro con reinversión

Preguntas frecuentes

¿El interés compuesto también funciona con deudas? Sí, y de forma perjudicial. Las tarjetas de crédito y préstamos aplican interés compuesto sobre la deuda, por lo que conviene cancelarlas antes de invertir.

¿Cuánto tiempo necesito para ver el efecto? El interés compuesto es lento al principio y explosivo al final. Los últimos 10 años de una inversión de 30 años generan más riqueza que los primeros 20.